En el programa nº 3 de la Carta Cultural Iberoamericana dedicado al Incremento de la formación de públicos para el acceso y el disfrute de la cultura se señala lo siguiente:
La educación es la estrategia fundamental para lograr el cambio social y cultural al que este programa aspira. De poco sirve ampliar la oferta cultural si no hay un público interesado que la demande y quiera participar en ella. Es preciso enfrentarse de forma decidida con los retrasos históricos de la educación en Iberoamérica -analfabetismo, deserción prematura, falta de calidad educativa, insuficiente incorporación a la sociedad de la información-, y lograr que todos los alumnos permanezcan doce años en las escuelas. Solo de esta manera será posible avanzar hacia una sociedad de personas formadas y cultas, única garantía de participación masiva y crítica en los procesos de construcción y expresión cultural.
Estos son los objetivos del proyecto Metas Educativas 2021, que previsible-mente aprobará la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará en Argentina en diciembre de 2010. Es, sin duda, una apuesta de futuro, pues las metas acordadas han de ser una referencia y un estímulo para el esfuerzo solidario y el compromiso colectivo de los países iberoamericanos en el marco de la integración cultural, histórica y educativa que ha de estar cimentada en la unidad dentro de la diversidad.
El objetivo final es lograr a lo largo de la próxima década una educación que dé respuesta satisfactoria a demandas sociales inaplazables: que más alumnos estudien, durante más tiempo, con una oferta de calidad reconocida, equitativa e inclusiva, y en la que participen la gran mayoría de las instituciones y sectores de la sociedad. Hay, pues, el convencimiento de que la educación es la estrategia fundamental para avanzar en la cohesión y en la inclusión social. No cabe duda de que existe en este proyecto educativo una clara convergencia con los objetivos que se plantea el desarrollo de la Carta Cultural Iberoamericana.
La consecución de estos objetivos exige incorporar los avances del siglo XXI para hacer frente a los desafíos pendientes. Es imprescindible un enfoque integrador, en el que las culturas en sus diversas manifestaciones estén presentes en la escuela, en el que la investigación y la ciencia formen parte de los currículos y de las preocupaciones de los profesores, en el que se reconozca la riqueza de la diversidad cultural y lingüística y en el que la apuesta por la innovación de las escuelas y de los profesores, sobre todo en redes y equipos de trabajo, sea una de las señas de identidad de un esfuerzo que debe hundir su raíces en las fuentes de la identidad de la región: su capacidad de imaginación y de innovación. De esta forma se avanzará también en la construcción de una comunidad iberoamericana de naciones (OEI, 2008).
El acceso universal a la educación durante doce años es, sin duda, la estrategia clave para formar ciudadanos que demanden cultura y participen en la vida cultural. Junto a ella, la formación en competencias interculturales y el desarrollo de programas específicos vinculados a la educación artística, la lectura, las bibliotecas escolares y las redes de escuelas iberoamericanas, son también iniciativas que han de contribuir a reforzar la cooperación entre educación y cultura.
La enseñanza de competencias interculturales (UNESCO, 2010) es una garantía para el diálogo intercultural. No se trata solo de incluir en el currículo una asignatura específica, vinculada con los derechos humanos o con la ética, sino de impulsar escuelas inclusivas donde los alumnos de diferentes culturas se encuentren en una misma aula, donde esté excluida la segregación y se considere un gran valor la presencia de alumnos con diferentes capacidades, de distintos contextos sociales y de variadas culturas.
Para el desarrollo de las competencias interculturales hay algunas materias y proyectos especialmente sensibles. Es el caso de la educación artística, dentro y fuera del horario escolar. La educación artística no es un elemento meramente ornamental en los planes de estudio, como destaca el Informe Mundial de la UNESCO (2010). El aprendizaje y la experiencia del arte en las escuelas y fuera de ellas son de las estrategias más poderosas para la formación de las personas, ya que favorecen la formación integral y plena de los niños y jóvenes. El desarrollo de la capacidad creativa, la autoestima, la disposición para aprender, la capacidad de trabajar en equipo o el pensamiento abstracto, encuentran en la educación artística una estrategia potente para lograrlo.
La enseñanza, el conocimiento y la práctica de las artes no solo contribuyen a la adquisición de conocimientos. A través de ellos se desarrolla, además, la sensibilidad estética, se incrementa la formación integral de los estudiantes y se fortalecen los valores de la ciudadanía, la participación y la colaboración, la tolerancia y el respeto hacia los otros. Conocer, valorar y disfrutar de las expresiones artísticas de diferentes culturas fomenta en los jóvenes el reconocimiento y el respeto de la diversidad cultural y personal. La educación artística puede convertirse en una estrategia clave para el desarrollo de los valores y de la ciudadanía democrática y multicultural. El proyecto que impulsa la OEI con el apoyo de las conferencias de ministros de Cultura y de Educación de todos los países iberoamericanos se sitúa en esta dirección.
La incorporación de bibliotecas en todas las escuelas y el fomento de la lectura para el disfrute de los alumnos y para favorecer sus aprendizajes, son otros objetivos contemplados en el proyecto Metas Educativas 2021. Esta iniciativa debe acompañarse de la ampliación de las bibliotecas públicas y de su coordinación con las que están incorporadas en las instituciones escolares. El desarrollo de públicos lectores y de comunidades y escuelas lectoras se sitúa en esta orientación. Las convocatorias, concursos y premios, como el denominado Viva Lectura, que reconoce la labor de iniciativas lectoras en todos los rincones de un país, merecen ser incorporadas entre las iniciativas que han de desarrollarse y extenderse al conjunto de los países.
También es posible contemplar la creación de redes de escuelas que tengan como denominación o seña de identidad el nombre de algún lugar, personaje histórico o efeméride correspondiente a Iberoamérica. La toma de conciencia de estas comunidades educativas de lo que significa su nombre, y la creación de una red de intercambios y de encuentros, físicos o virtuales, con aquellas otras escuelas que se encuentran en situaciones parecidas, o con algunas otras del país de referencia, puede contribuir a extender la pertenencia al espacio educativo y cultural iberoamericano.
Objetivos
1. Alcanzar los niveles de logro establecidos en el proyecto Metas Educativas 2021 con el fin, entre otros, de suscitar una demanda estable de cultura de todas las personas en todas las etapas de la vida.
2. Asegurar que las escuelas favorezcan la participación de los alumnos en los procesos y expresiones culturales.
3. Fomentar la creación de sistemas orquestales y corales que promuevan el desarrollo artístico de niños y jóvenes y su participación en las actividades culturales.
4. Impulsar el proyecto de educación artística, cultura y ciudadanía.
5. Mejorar y extender la red de bibliotecas escolares.
6. Fomentar en las escuelas la identidad iberoamericana.
7. Lograr un tejido cultural estable de información periódica con las novedades en cada sector de las artes, capaz de alimentar a los públicos más informados y de captar otros nuevos.
Líneas de acción
1. Reforzar las relaciones entre los ministerios de Educación y de Cultura para profundizar en las dimensiones cultural y artística del proyecto Metas Educativas 2021.
2. Diseñar y ofertar un curso de posgrado en educación artística.
3. Impulsar el programa Iberorquestas Juveniles.
4. Difundir entre los niños, niñas, adolescentes y jóvenes la práctica orquestal como una herramienta para el desarrollo artístico y humano, así como para la integración social de los sectores más desfavorecidos de la población.
5. Fomentar la presencia y el conocimiento de la diversidad cultural iberoamericana en el ámbito de la música, estimulando la formación de nuevos públicos en la región y ampliando las perspectivas de trabajo de los futuros profesionales de la música.
6. Ampliar las bibliotecas escolares y conectarlas con las redes públicas de bibliotecas.
7. Incorporar la lectura como estrategia básica en los procesos de enseñanza y de aprendizaje escolar.
8. Diseñar y ofertar un curso de posgrado sobre bibliotecas escolares, cultura escrita y sociedad en red.
9. Asegurar la información sobre las programaciones culturales mediante su inclusión en los medios de comunicación.
10. Impulsar redes de escuelas que tengan alguna seña de identidad iberoamericana, fortalecer su sentimiento de pertenencia a la comunidad iberoamericana en función de sus rasgos característicos y favorecer encuentros entre las escuelas participantes.
Considerando que este es un documento inicial que se ha puesto en circulación con la finalidad de ir construyendo, entre todos, la versión final de la Carta Cultural Iberoamericana y que las opiniones y sugerencias que se realicen contribuirían de manera decisiva al desarrollo cultural de Iberoamérica creo necesario hacer los siguientes comentarios:
José Ramón Terry Gregorio
Al abordar un tema tan complejo como la formación de un público en el ámbito de la cultura es importante considerar varios elementos esenciales.
1. El primero referido a los recursos humanos que deben contribuir a la formación de ese público que queremos que acceda a la cultura. Tienen que existir estrategias orientadas hacia la formación de formadores y esas estrategias tienen que tener como elemento común, como principio inviolable el respeto a la unidad en la diversidad cultural pero también pedagógica.
2. El segundo vinculado a los métodos, procedimientos y técnicas para lograr la formación de ese público que debe acceder a la cultura y considerarla como un factor de desarrollo personal y colectivo.
3. El tercero orientado hacia el diseño de estrategias que permitan la vinculación de las dos dimensiones de la educación, sobre todo en Iberoamérica, a saber, la formal y la informal. La pedagogía que se diseñe tiene que presuponer la instrumentación de una didáctica que asegure la interacción dinámica escuela/comunidad o escuela/ciudad.
José Ramón Terry Gregorio
30 de mayo de 2011.Después de leer y valorar como muy positivo el programa 3: Incremento de la formación de públicos para el acceso y el disfrute de la cultura considero oportuno hacer algunas reflexiones.
1. Es cierto, como señala este magnífico documento que “El acceso universal a la educación durante doce años es, sin duda, la estrategia clave para formar ciudadanos que demanden cultura y participen en la vida cultural”, pero cierto es también que esta idea no podrá convertirse en realidad si los gobiernos no tienen una voluntad política orientada en esta dirección.
El acceso universal a la educación durante doce años en Iberoamérica pasa necesariamente por la presencia, en los gobiernos de la región, de una voluntad política que aporte al desarrollo integral del ser humano. Decía José Martí ya en el siglo XIX: Ser culto para ser libres.
2. Es esencial entender que la política cultural de los países de Iberoamérica trascienden al sector de la cultura, a su sistema de instituciones y a los recursos humanos involucrados en él. La política cultural debe servir como elemento cohesionados de todos los ejes del desarrollo y en ese sentido las políticas educativas deben integrarse el modelo de desarrollo cultural.
3. El currículo, en todos los niveles de enseñanza, deben tener como ejes transversales la cultura, la identidad cultural y el patrimonio cultural. Estos son los elementos que deben vertebrar el sistema educativo porque en sentido contrario no se podrá hablar de una identidad iberoamericana.
4. La educación en Iberoamérica tiene que promover con urgencia una pedagogía del patrimonio que asegure la articulación coherente y dinámica de la educación formal e informal.
5. Los objetivos y líneas de acción del documento limitan en parte el alcance de la formación porque se enfoca más hacia lo artístico literario. Pensando en los países de Latinoamérica creo que el problema es más grave por lo que sería oportuno que las estrategias trascendieran los artístico/literario y se insertaran en una dimensión más general.
No hay comentarios:
Publicar un comentario